
Recorra en tranvía la orilla del Tajo y haga una parada en la Torre de Belém.
5 h 32

En Ribeira, las casas de colores se apiñan junto al Duero y el paseo invita a caminar sin prisa.
1 h 40

Tras visitar el templo romano, pare a tomar un café en la Praça do Giraldo.
7 h 21

La Torre de Hércules sigue guiando barcos como faro romano, con el Atlántico extendido a sus pies.
5 h 39

Entre las estanterías talladas de la Biblioteca Joanina es fácil olvidarse del tiempo.
3 h 43

La larga escalinata barroca de Bom Jesus do Monte sube hasta una vista del valle del Miño.
1 h 22

El Monasterio de Jesús invita a recorrer sus claustros tranquilos antes de acercarse a las playas de Arrábida.
7 h 15

En la colina, el castillo de Guimarães comparte protagonismo con la pequeña capilla de São Miguel do Castelo.
2 h 05